Jack iba a escribir una historia.
Esto anda por Personal • 25-01-2005 10:11:28Esto lo escribio Mexicano en los foros de Media-Vida y es un relato que me ha gustado mucho, lo reproduzco a continuacion:
Jack iba a escribir una historia.
En la historia habían sangre y sudor, no habían lagrimas.
A Jack no le era fácil escribirla, no quería solamente narrar unos hechos, no quería redactar un cuento, quería llevar a cabo un exorcismo.
Pero un exorcismo es difícil de ejecutar cuando no es un espíritu lo que te posee, cuando es una idea, cuando es un pensamiento, algo incrustado en la cabeza.
Hacia tiempo que Jack había echado a alguien de su vida, un adiós sin esperar respuesta, un embargo de palabras forzado. No se arrepentía por ello, (al menos eso quería creer), había veces que si lo hacia, era por no haberlo hecho antes, por haber dejado la puerta abierta, por ser, como siempre, un gilipollas confiado.
Si alguna vez llegaba a escribirla, Jack esperaba no hacerlo por autocompasión, aunque tenia serias sospechas.
Jack iba a ser duro, porque solo la verdad lo es, y esta no existe.
Los amigos de Jack le preguntaban si estaba bien después de aquello, si seguía pensando en ella, si iba a hacer las paces, si se podían arreglar las cosas, Jack les contestaba riéndose, diciéndoles que aquello ya estaba olvidado, que el tema era cenizas al viento, Jack mentía, no a sus amigos, sino a si mismo.
Una noche no podía dormir, Jack no hacia mas que dar vueltas en la cama, las canciones que escuchaba le recordaban a ella, también sus libros, decidió que no podía seguir así.
Decidió matarla.
No decidió clavarle un cuchillo, no lo resolvería envenenándola o arrojándola por un sexto piso, no os asustéis, la muerte de la carne no tenia nada que ver con la muerte que el tenia preparada, la muerte de la palabra, la muerte de los recuerdos y también, aunque el no se diera cuenta, la muerte de la razón.
Primero arañó la única foto de ella que tenia, puso otra encima, con el tiempo, no recordaría lo que había debajo.
Intentó verla por ultima vez, ella estaba con otro chico, Jack no se sintió celoso, solo un poco decepcionado por haber sido tan fácil de reemplazar, nada mas.
Jack pensó en el tiempo que había compartido con ella, y lo dedicó a la foto que había encima, descubrió que el tiempo pasado con la nueva amiga parecía correr como caballos salvajes, no se daba cuenta de lo rápido que iba, el tiempo pasado con ella se dobló dos veces, ella decía que le ayudaría a olvidar, el nunca se lo creyó del todo.
La muerte estaba muy cerca.
No hizo falta que Jack se fijara en sus defectos, o buscara razones de mas para el olvido.
Después, encontró un árbol en lo alto de una colina, el árbol hacia años que había muerto, un rayo lo había desfigurado completamente, el tronco se hallaba partido en dos, Jack se agachó para acercar sus labios al hueco que había en el tronco, arrugado y gris, allí susurró los secretos que ella le había confesado, ahora ya no le pertenecían, bajó la colina saludando al sol de mediodía.
Jack volvió la noche siguiente, toda muerte iba seguida de un entierro, o incineración, como es el caso; Junto a las cartas que ella envió y las palabras que el nunca escribiría, necesitó un manojo de paja seca para que las fotos, cartas y recuerdos ardieran bien.
Mientras se consumían los restos, se acercó al árbol muerto, donde ayer pusiera sus labios, crecía una rama verde, colgaba en ella una sola hoja, Jack miró la luna, sonrió y bajó la colina, nunca volvió allí y nada mas supe de el.
El viento arrastró las cenizas del recuerdo, la brisa nocturna y cálida de agosto susurró estas palabras a mis oídos.
Jack iba a escribir una historia.
Nunca lo hizo, y si llegó a hacerlo, nunca logrará recordarlo.
Ahora acercaré la llama del olvido a estas palabras, que ya no me pertenecen.